
Un tiempo en el que los derechos no se prometen, se garantizan. Donde la sanidad, la educación y la vivienda dejan de ser un lujo. Donde el medio ambiente es una prioridad, no una opción. Y donde la juventud tiene futuro, porque ya tiene presente.
(…)
porque estaremos con la gente y para la gente, haciendo una política decente. Sin miedo, sin privilegio, con dignidad y con derecho.
Esta palabras forman parte del discurso de ayer miércoles que pronunció la nueva presidenta, Lucía, en su toma de posesión

