Siempre es un gusto ir al Museo con alumnos, pero estas excursiones que hacemos con los alumnos de 2º de Bachillerato son aún más diferentes.

¡Las hacemos fuera de horario de clase!

¡Y encima van casi todos los alumnos!

Casi nos pasamos dos horas en el museo y se nos pasó como un suspiro, pues son grupos (y este muy especialmente) en donde se puede pasar de la broma a la explicación más compleja sin el más mínimo problema, y la visita fluye sin apenas darnos cuenta de que ya hemos visto arte romano, paleocristiano o islámico y todavía nos quedan ganas a todos para continuar un poquito más para pasarnos por el románico y, todavía aún, hacer una visita de cortesía a las Damas íberas y a sus alucinantes exvotos

Un juego en donde no hace explicar pieza tras pieza, pues ellos descubren alucinados que ya saben mucho de historia del arte y de pronto te sorprenden con

– ¡Mira qué atauriques!

— ¡Anda, pero si es un relieve schiacciato!

-¡Claro, por la ley del marco!

-Y tienen isocefalia/hieratismo/están trepanados/son de opuus vermiculatum…

Y muchas de las piezas las explican ellos mismos a los demás, o llegan incluso a discutir sobre cuál de los mosaicos es mejor y por qué.

 

Si a eso le añades unos compañeros de lujo (gracias Alicia e Ignacio!!!) ¿Cómo no van a ser especiales estas visitas

Vicente Camarasa