El lunes y el martes de la semana pasada los alumnos de 1º ESO tuvieron la oportunidad de entrar en el mundo de la percusión y empezar a practicar ritmos libres y batucadas en clase de música.

Al principio todo parecía muy complicado pero rápidamente el ritmo comenzó a fluir y todo comenzó a sonar de una forma conjunta, como un extraño milagro.