¡Gracias, Director!

Después de tantos años como director de este centro, ya te tocaba descansar un poco y comenzar una nueva etapa,  aunque muchos tengamos  un sentimiento agridulce en la despedida, deseándote lo mejor y, a la vez, lamentando no poder seguir trabajando contigo.

Realmente puedes sentirte orgulloso de tu trabajo, pues este instituto tiene las formas y las maneras por las que tú has luchado durante años, con trabajo de ocho de la mañana hasta… la hora que hiciera falta, pues no había horarios.

Nos dejas ese ejemplo y otras mil cosas que hemos ido aprendiendo a tu lado, con ese corazón inmenso que tienes (por mucho que lo intentes esconder) y esa cabezonería tan tuya, también, pues no eras perfecto pero cada día lo intentabas ser.

Contigo hemos tenido broncas y felicitaciones; nos has exigido, acaso menos que a ti mismo, y no has dejado de pensar por un momento en los alumnos, pero tampoco en los profesores  y trabajadores de este instituto.

Todas estas cosas y muchas más son las que hemos vivido contigo y por eso, por tantos momentos compartidos, te queremos dar las gracias, Fernando, nuestro director.

Gracias por todo y todos.