Por Carla Urena (2º Bach. X)

Acababan de empezar las vacaciones de Semana Santa y, Vicente, el profesor de Historia del Arte, nos tenía preparada una excursión por todo el Madrid de los Austrias y la visita al Museo del Prado que no nos dejarían indiferentes.

Durante la mañana del 13 de abril, visitamos numerosas iglesias: la Iglesia de San Antonio de los Alemanes, el Convento de las Carboneras, la Iglesia de San Miguel… Paseamos por Madrid hasta llegar al Palacio Real, donde hicimos varias paradas para entender la escultura y arquitectura que allí se ven reflejadas.

Justo después, nos dirigimos a la Plaza Mayor para disfrutar de un rico bocadillo de calamares. Tras el descanso, Vicente nos contó brevemente la historia de aquella plaza y nos dirigimos directamente a comprar el postre: unos pasteles que él mismo compró para “celebrar” su cumpleaños, que había sido hacía unos días.

Paseamos seguidamente por el barrio de Las Letras, visitamos la casa de Lope de Vega y conocimos algunas anécdotas de aquellas calles.

Llegamos al Paseo del Prado y, sentadas en sus bancos, disfrutamos de los pasteles y descansamos hasta la hora de entrar al museo; nos merecíamos un pequeño descanso.

Más tarde, llegaba por fin el momento de visitar el Museo del Prado. Aunque la visita fue corta, pudimos ver algunas de las pinturas más conocidas, mientras Vicente nos explicaba la historia de cada una de ellas y las técnicas usadas. Al finalizar la visita, nos despedimos de nuestras profesoras, pues no solo nos acompañaba Vicente, sino que también se unieron Alicia, la profesora de Latín y Griego, Mercedes, la profesora de Historia, y Laly, una profesora amiga de Vicente que conocía muchísimo sobre la historia de Madrid y sus calles.
Una vez más, queremos dar las gracias a nuestras profesoras por invitarnos a las excursiones y enseñarnos a entender un poquito más y mejor el arte que nos rodea. Nosotras también disfrutamos mucho del día y volvimos contentas a casa